LAGENBIO colabora con SEPRONA para identificar a presuntos autores de maltrato animal

En el mes de octubre de 2020 el Juzgado de Instrucción número 6 de Zaragoza ordenó al Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil de Zaragoza, la investigación de un posible delito de maltrato animal por la aparición de dos perros de raza Husky, hembras en muy malas condiciones, que fueron rescatados en el término municipal de Figueruelas por dos asociaciones protectoras de animales.

Concretamente el juzgado ponía en conocimiento las denuncias presentadas por estas dos protectoras en base a los rescates realizados, los días 20 de febrero y 30 de junio de 2020, de dos perras Siberian Husky que se encontraban en unas condiciones sanitarias “graves” según los informes veterinarios aportados, con distintas enfermedades y precisando un continuo tratamiento veterinario.

Ante estos hechos los especialistas del SEPRONA tomaron varias líneas de investigación a fin de poder determinar la autoría de los abandonos y maltratos de estos animales, confluyendo, tras el rastreo de más de 200 perros de raza Husky, con una lista de animales que pudieran haber sido vendidos a través de internet y que pudieran estar relacionados con los rescatados. Igualmente localizaron unas instalaciones en el término municipal de Figueruelas que carecía de las correspondientes autorizaciones y donde se encontraban 7 perros de raza Siberian Husky.

Por lo anterior se solicitó la colaboración del Colegio Oficial de Veterinarios de Zaragoza y al grupo LAGENBIO del IA2 de la Universidad de Zaragoza, a fin de realizar una serie de extracciones de sangre y el estudio de perfiles genéticos tanto de los animales rescatados como de otros que se encontraban en la base de datos del mencionado laboratorio dada la obligatoriedad de registro según las Ordenanzas Municipales de Zaragoza

Del estudio del informe emitido por la Facultad de Veterinaria y las investigaciones practicadas por los especialistas del SEPRONA, se pudo determinar las relaciones paterno/materno-filial entre uno de los animales rescatados y las relaciones con varios animales vendidos de forma irregular a través de internet y los presentes en las instalaciones de Figueruelas, verificando la existencia de una trama con participación de cuatro personas.

Los especialistas del SEPRONA pudieron concretar la existencia de un delito de maltrato animal, dado que se llevaba a cabo la cría de perros de raza Husky con la finalidad de la venta a través de Internet, encontrándose en unas instalaciones que no disponían de autorización de núcleo zoológico, medidas higiénico-sanitarias adecuadas, veterinario asignado y encontrándose los animales allí presentes carentes de las correspondientes vacunaciones y desparasitaciones, estando cuatro de los animales desprovistos de la identificación oficial mediante el correspondiente transponedor (microchip). Igualmente se concretó la existencia de un delito de abandono animal en cuanto a que una de las perras aparecidas, estaría relacionada, mediante el estudio genético, con uno de los perros rastreados, además las dos perras rescatadas por las protectoras se encontraban en condiciones que los informes sanitarios calificaban como "graves", diagnosticando varias enfermedades y precisando un continuo tratamiento veterinario.

Finalmente se comprobó la existencia de un grupo criminal en el que cada persona adoptaba una tarea de forma concertada.

Por estos hechos, estas cuatro personas, dos hombres y dos mujeres, de edades comprendidas entre los 35 y 39 años y vecinos de Pedrola, han sido investigadas como presuntas autoras de los delitos de maltrato animal, abandono animal y pertenecía a grupo criminal. Las diligencias han sido remitidas al Juzgado de Instrucción número 6 de Zaragoza
entiende de la causa, a la vez que se ha dado cuenta al Servicio Provincial de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón por la totalidad de las infracciones administrativas observadas.

En la resolución de esta investigación se ha contado con la colaboración del Colegio Oficial de Veterinarios de Zaragoza y el Laboratorio LAGENBIO de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza.