Productores, investigadores e instituciones trabajan coordinadamente para valorizar la producción ecológica agroalimentaria de Aragón

Avanzar en la viabilidad de cultivos de legumbres autóctonas en zonas de montaña como el boliche, el garbanzo y la lenteja; revalorizar el melón de Torres de Berrellén en la zona tradicional de cultivo; desarrollar productos innovadores a partir de variedades locales; y profundizar en la producción de miel ecológica a partir de flor de borraja, están entre las líneas de actuación que se plantea el proyecto "Producción Ecológica de Alimentos ligados al Territorio Aragonés", presentado este pasado martes 15 de septiembre en la localidad altoaragonesa de Ascara. Se trata de un proyecto que pretende mejorar la productividad y rentabilidad de distintas líneas de productos agroecológicos. A la presentación acudieron representantes de la decena de entidades e instituciones implicadas, incluidos investigadores de la Universidad de Zaragoza y del CITA pertenecientes al IA2.

El Centro Especial de Empleo Gardeniers de Atades  coordina esta iniciativa que  incluye además entre sus beneficiarios a las también altoaragonesas Asociación para el Desarrollo Integral de la Cuna de Aragón (Adecuara) y Cooperativa Agrícola y Ganadera Santa Orosia, y a la Asociación para el Desarrollo de la Ribera Alta del Ebro (Adrae). En él participan como socios el Ayuntamiento de Jaca, las comarcas de la Jacetania y de la Ribera Alta del Ebro, la Escuela Politécnica Superior del Campus de Huesca, por parte de la Universidad de Zaragoza, el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) y ARNA Apícola. El Programa de Desarrollo Rural, financiado por el Gobierno de Aragón y el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader), respalda esta iniciativa.

El proyecto persigue la cooperación de sus miembros para lograr una gestión eficiente de los recursos naturales y de los imputs para la producción ecológica de alimentos. Para su desarrollo se plantean actuaciones en el ámbito de la cooperación entre agentes de la cadena agroalimentaria para el desarrollo y promoción de cadenas de distribución cortas y de mercados locales. Entre otros aspectos se buscará fomentar la información y promoción destinadas al consumidor en relación con los beneficios relacionados con la compra de productos a través de estos circuitos de distribución. Para ello, se desarrollarán varias acciones formativas y de divulgación. La primera de ellas se centrará en el desarrollo de jornadas técnicas anuales con carácter divulgativo, la primera de las cuales tendrá lugar el próximo 9 de octubre en Jaca, con un foro donde especialistas, productores, representantes de proyectos y del mundo de la gastronomía hablarán sobre cultivo, proyecto social y gastronomía. En relación con la protección del medio ambiente, el proyecto incluye actuaciones relacionadas con la protección de la naturaleza y con el cambio climático, principalmente las relacionadas con las leguminosas y la miel.

Los destinatarios serán los productores de miel, hortalizas y legumbres en las comarcas que se encuentran en el ámbito de actuación del proyecto y sus alrededores, así como los transformadores y comercializadores de dichos productos. Todos ellos podrán poner en práctica las innovaciones variedades con sistemas de cultivo más sostenibles que se obtendrán en el marco del presente proyecto. En segundo lugar, y como destinatarios finales se establece el conjunto de consumidores, tanto en la provincia de Huesca como de Zaragoza, que dispondrán con mayor facilidad de productos de cercanía, producidos a partir de variedades locales en condiciones ecológicas y sostenibles con el medio ambiente.

A escala nacional, entidades sensibilizadas con la producción vegetal de forma sostenible se podrán beneficiar de los resultados. También serán beneficiarios los agentes implicados, en particular, en otros Grupos de Cooperación relacionados con la cadena de valor de la producción legumbrista, hortícola o miel y, en general, en proyectos de investigación, desarrollo, innovación y transferencia basados en dicha cadena. Los centros científico-tecnológicos también se beneficiarán de la contratación de los servicios requeridos y de los conocimientos generados para su publicación, divulgación y transferencia.

Más información aquí.